En el desfile también se mostraron cohetes con una "poderosa capacidad de ataque para aniquilar totalmente a los enemigos, de forma preventiva, fuera del territorio".
El gobierno de Corea del Norte buscó dar una muestra de su potencial militar con la exhibición de un misil balístico que puede ser lanzado desde submarino, en un desfile militar celebrado en Pyongyang y apenas minutos después de que el líder Kim Jong-un declarara que Estados Unidos es “el principal enemigo” del país.